Recuerdo la primera clase de lectura y escritura de la lengua jaqaru en un salón de una escuela de la comunidad de Tupe, construidos los muros con piedra y barro, techado con calaminas, las puertas de pino Oregón y una ventana grande que daba con la iglesia. Los estudiantes con ayuda de la maestra (en ese entonces, año 1988, la Dra. Martha Hardman) se desenvolvían alegremente, primero con el alfabeto (qillqyatxi), luego con la oralidad y terminaban redactando las adivinanzas. Después del corto tiempo del dictado de dicha clase, y al finalizar, Jina Cuevas cantó una canción en jaqaru (compuesto por el Dr. Dimas Bautista).“Yo solía siempre escuchar las lecciones desde la puerta del recinto con inmensa alegría, mi corta edad no me permitía estar con los alumnos de tercer y cuarto grado de primaria. De aquellos tiempos me quedó en la memoria, lo mejor que podría ocurrir en una comunidad bilingüe es la enseñanza en la lengua materna"...
Hablo desde la concepción andina y desde la concepción del cristianismo. En la cosmovisión andina, el ser humano y la naturaleza se concibe como una unidad y al mismo tiempo como entes interdependientes donde prima el respeto, la reciprocidad, la complementariedad y una interrelación armónica constante. Y el ser absoluto está relacionado con los astros o los cosmos. Ello se ve reflejado en todo el acontecer cultural del pueblo de Tupe (Marka), Colca (Qullqa) y Aiza (Aysha) es el caso en los rituales de ach't"apa. En cuanto de mi concepción del cristianismo u occidental, concibo que lo humano prima sobre la naturaleza, el respeto es jerárquico y es natural la existencia de un ser soberano.
A esta diferencia que no se entienda de una posición etnocéntrica. Creó en las dos concepciones y son importantes en concordancia al ser humano que le toque vivir en un medio geográfico e histórico sociocultural dentro de una comunidad, ya que mediante ello se establece los valores supremos para una convivencia armónica entre sí. Las concepciones son relativas, ya que están relacionados con los modos de la cultura. La cultura es toda producción del ser humano integrado a la sociedad y al universo, y el lenguaje es el medio de expresión de ella. No hay lengua sin cultura ni cultura sin el lenguaje. En los últimos años se han incorporado nuevos hábitos que no conciertan con la cultura primigenia de la comunidad. Para ello, tengo la esperanza que la educación intercultural bilingüe en Tupe contribuirá, de hoy en adelante, en consolidar los vínculos sociales de dicha comunidad y de sus anexos Aysha y Qullqa. Específicamente desde la enseñanza de la lengua oriunda. Creo los modos de clases en la escuela básica regular debe ser integrador de valores culturales ancestrales, lengua y tecnología de información comuncativa para que no se caiga en los sentimientos de la cultura y luego termine por sepultarse lo que nos costó conseguir con mucho esfuerzo, la aprobación del alfabeto (qillqyatxi). Hoy no es tan complicado hacer uso de la informática, ya que la Dra. Martha Hardman y el Dr. Dimas Bautista están trabajando con la base de datos de jaqaru (lingüística computacional) y ya están al servicio de cualquier cibernauta.
Se me ocurre también que las autoridades deberían tener en cuenta el aspecto cultural y a partir de ello fomentar una economía que vaya de la mano con las formas productivas ancestrales ya que una cultura tiene un modelo de vida, un modelo económico, ideológico, etc. y todas estas manifestaciones responden al bagaje de su concepción cosmológica. Y es por tanto, dichos componente de la cultura no pueden estar separados en las prácticas, si se quiere que perdure en el tiempo.
Tengo la convicción que la cultura jaqaru al igual que otras culturas étnicas del país tiene mucho por aportar a las buenas relaciones con las de otras culturas. Quien mejor que nosotr@s podamos definir bien el tema de género, de complementariedad, reciprocidad, del cuidado del medio ambiente y entre otros aspectos que aqueja a la humanidad.
En la actualidad, las nuevas generaciones de la comunidad de Tupe (Marka), Colca (Qullqa) y Aiza (Aysha) tendrán la oportunidad de recibir las clases en dos lenguas y su capacidad mental de percibir el mundo será más amplia y más solidaria en el medio social en la que el toque vivir. La comunidad jaqaru cuenta con muchos materiales para una educación intercultural bilingüe en el área de comunicación y, recientemente con la publicación del libro del Dr. Dimas Bautista también, en las aéreas de sociales. El libro es sumamente muy interesante en cuanto nos describe desde sus propias experiencias las manifestaciones culturales de la comunidad jaqaru.
Termino agradeciendo a todas las personas y organizaciones que ayudaron oficializar la lengua jaqaru en especial a la Dra. Martha Hardman, al Dr. Dimas Bautista, a la lingüista Nieves Yolanda Payano (de habla jaqaru), al profesor Mg. Alfredo Cornejo, a la profesora Elena Huaytaya, al profesor Daciano Ramírez, al profesor Rogelio Castro, a los profesores de Tupe, Aiza y Colca, a las autoridades y comuneros de dichas comunidades, a los residentes tupin@s (de Lima, Cañete y de otros lugares del interior de nuestro país), al lingüista Felipe Huayhua, al grupo de los alumnos de la Universidad de la Cantuta, a los amigos y estudiantes de la UNMS, a todos los integrantes de la “Asociación de los Amigos de Jaqaru”, quien tuvo la mayor responsabilidad en todo el proceso de la normalización y finalmente a todo el equipo del Ministerio de Educación de la red de Educación Intercultural Bilingüe, a ellos estoy muy agradecido por escuchar nuestras decisiones. Es justo de reconocer a todos los nombrados en cuanto la normalización fue un proceso. 
Después de muchos esfuerzos, por fin un mes junio de 2010, ante la abrumadora elección del alfabeto de la lengua jaqaru (qillqyatxi) por toda la comunidad jaqaru hablante, hoy es reconocido legalmente.
Chosica, 27 de octubre de 2010
